Es 1982 cuando Marcello Ruggiero decide dar voz a un sueño: crear en Milán un nuevo centro al estilo americano, donde todas las almas de la danza — del clásico al contemporáneo, del jazz hasta el hip hop — pudieran encontrarse, expresarse y formarse.
Así nace California Dance Shoes, un observatorio privilegiado para probar y crear modelos capaces de satisfacer las necesidades técnicas y estilísticas tanto de profesionales como de aficionados, contando con la colaboración de maestros y bailarines de renombre nacional e internacional, y manteniendo un contacto continuo con el usuario.
Paso a paso, se camina por las calles de un nuevo milenio. Hoy, en una época de gran dinamismo, nos proponemos continuar haciendo lo que siempre hemos hecho, mejorando para crecer y abrazar nuevas y diferentes necesidades.
Esta es la filosofía de California Dance Shoes: un estándar de calidad al precio justo.







